Rol

¿Cómo se te ocurre hacer una sección de rol en tu página de autor? Estás devaluando tu imagen profesional, vas a hundir tu marca personal. Claro, relájate y deja que te lo explique. Los prejuicios son traicioneros, nadie cree tenerlos, pero se esconden como agentes dormidos disfrazados de normalidad hasta que salta el detonante ideal. También son cobardes, se ponen su máscara de: «Es por tu bien, solo quiero ayudar», o la preferida de todos: «Yo no soy X, pero…». Aunque es probable que no sea tu culpa, la sociedad y los medios generalistas son una maquinaria imparable de propagación de prejuicios y desinformación. O tal vez no tengas ningún prejuicio sobre este tema y tan solo sea desconocimiento. Si por el contrario sabes a lo que vienes, ahórrate el camino y accede a los artículos directamente desde aquí.

¿Qué es un juego de rol?

Sigamos, empezaré por lo básico. El rol es literatura, de hecho muchos lo descubrimos a través de ella. ¿Nunca has querido meterte en la piel del personaje protagonista de tu libro, de experimentar lo que sería vivir en su mundo imaginario? Cuando lees un libro, en cierto modo, ya lo haces. Sin embargo, un libro te cuenta una historia cerrada. Tu vivencia se reduce a lo que duren sus páginas y solo recorrerás los caminos que allí te marquen. ¿Te has preguntado alguna vez que pasaría si el personaje hubiera decidido tomar otra decisión o camino? ¿Has pensado que tú lo harías mejor o distinto? El rol te permite tomar las riendas de tu historia y mucho más. El rol es una conversación entre amigos en la que viven aventuras a través de la imaginación. Un teatro de improvisación donde el motor es el azar que influye en cada decisión.

La parte lúdica y la parte literaria

Podríamos decir que el rol es una “gamificación” del teatro. Una obra de múltiples finales donde los dados eligen tu destino, siempre apoyados por tus decisiones y bajo la supervisión de la figura del Game Master (GM) o Director de Juego (DJ). Él es quien crea el escenario y la aventura, el mundo por el que se moverán los jugadores. Su proceso creativo no es muy distinto al de cualquier escritor. Necesita crear un escenario, incluso a veces un mundo entero. Buscar un conflicto que pueda plantear un desafío para los personajes. Y por último, pero no menos importante, crear múltiples secundarios y antagonistas que den vida a ese mundo. Para ello va a necesitar fichas donde apuntar las características y motivaciones de esos personajes. Igual que los propios jugadores. Es decir, para jugar una partida necesitamos: un worldbuilding (creación de mundos) previo, plantear un conflicto que será el motor de la historia, y crear las fichas de nuestros personajes principales, secundarios y antagonistas. ¿Vaya, no es el mismo proceso que siguen los escritores para crear su obra? Qué curioso.

Soy escritor porque juego a rol y juego a rol porque soy escritor

Desde pequeño me fascinó ese proceso y mi imaginación me empujó a crear personajes, historias y mundos cada vez más elaborados y complicados. Quizá si no jugara a rol nunca habría dado el paso para empezar a escribir. Quizá si no escribiera, si no me gustara imaginar historias, nunca habría jugado a rol. Es el banco de pruebas perfecto para comprobar la solidez de una historia, la profundidad de un personaje o la verosimilitud de un mundo. Por eso entiendo que jugar a rol no me desvirtúa como autor. Al contrario, me enriquece convirtiéndose en un arma más de mi arsenal literario. El rol puede hacerte mejor escritor. Si no me crees es tu opinión, aunque me atrevería a decirte que no lo conoces bien. A pesar de que tenemos la imagen del rol solo como entretenimiento. A su manera, el rol también es arte y cultura, pero sobre todo es literatura.